19/4/2012

Alexander Watson Hutton Oleo







En esta nueva entrada me voy a explayar un poco mas de lo habitual ya que se trata de la unión de tres pasiones en un mismo motivo, el futbol, la historia y por supuesto la mas importante para mi, el arte, en este caso pintura al oleo.

La historia comienza el año pasado, con motivo del centenario del ultimo campeonato obtenido por Alumni mas precisamente el 26 de Noviembre de 1911. Se me ocurrió seis meses antes que podría hacer un gran cuadro o mural para homenajear a este grande del futbol amateur, que por mas que pasen los años sigue siendo un mito del cual muchas generaciones siguen hablando. Por tal motivo me reuní con Estela Alzugaray de Rueda “Headmistress” del Buenos Aires English High School colegio al cual asisten mis hijos, por distintas razones de fuerza mayor no se pudo preparar la obra en tiempo y forma, no obstante surgió la idea de realizar un oleo del destacado e ilustre fundador del colegio y la actual “AFA” Asociación del Futbol Argentino Alexander Watson Hutton.

En una apasionante investigación simultanea a la obra, descubrí maravillosas historias que de alguna manera contribuyeron a mejorar la calidad en cuanto a atrapar en un oleo, el espíritu y la esencia del retratado. La obra fue presentada formalmente en el colegio Buenos Aires English High School el Viernes 13 de Abril de este año, ante la presencia destacada de su bisnieto Ian Stocks, el presidente de la Asociación Escocesa Argentina el Sr. Eduardo Macrae, ex alumnos,  las autoridades del colegio y por supuesto lo mas importante, todos los alumnos y padres del Buenos Aires English High School. En este acto, muy emotivo por cierto… Se descubrió el Oleo de Alexander Watson Hutton el cual descansara en la eternidad que solo las paredes del colegio le pueden brindar.

En honor al retratado utilice exclusivamente materiales británicos de la destacada marca Winsor & Newton. También me hicieron entrega de una bella placa grabada que agradezco de corazón.

Un especial agradecimiento a la Señora Estela por su gran aporte desinteresado, el colegio hoy tiene colgado en sus paredes al “PADRE” del futbol Argentino.

A continuación un poco de la jugosa historia de Alexander Watson Hutton el padre del futbol Sudamericano este material fue extraído de una investigación del Sr. Eduardo Criscuolo.

Puntapié inicial

El 2 de febrero de 1884 el diario The Standard publicó una crónica de la ceremonia realizada el día anterior, cuando se inauguró el Buenos Aires English High School en un modesto local de la calle Perú 253/257 por iniciativa de Alexander Watson Hutton, su fundador y rector. Se trataba de una escuela para alumnos de ambos sexos, como pupilos, medio pupilos y externos. La sede era una vieja casa con tres patios donde los alumnos practicaban fútbol, un deporte totalmente desconocido para ellos. El BAEHS se destacó desde el primer momento por la alta calidad y por los valiosos antecedentes intelectuales de sus profesores.

Dos años después, en 1886, la escuela se trasladó a una casa más grande en la Av. Montes de Oca 21, Barracas. En 1892 volvió a mudarse, esta vez a la “Quinta Garrigós”, ubicada en la Av. Santa Fe 3590. Era un predio mucho más grande que cobijaba a 50 internos y a más de 500 alumnos del instituto. La escuela permaneció en ese lugar hasta 1905 y en 1906 recaló en el barrio de Belgrano, ya en forma definitiva, en el predio que ocupa su sede actual. En 1898 Watson Hutton, gran precursor del deporte en el país, arrendó la nueva cancha de fútbol, cricket y tenis en la Estación Coghlan, en un terreno de aproximadamente seis manzanas y que gracias a la generosa ayuda de padres y amigos preparó para la realización de toda clase de juegos atléticos.

En una “kermesse” organizada por Watson Hutton en la Casa Suiza, el 3 de octubre de 1898, se fundó el Club Atlético English High School. El señor Emilio Hansen pronunció un discurso muy elogioso para el director, por la energía empleada para obtener una cancha tan espléndida. El campo estaba totalmente alambrado y en dos meses quedaron construidas las tribunas y el pabellón. Este fue considerado como uno de los edificios más confortables y lujosos conocidos. Tenía amplias piezas de vestir, cómodos cuartos de baño y, en la parte alta, las tribunas, el comedor y otros espacios.

Un socio del Buenos Aires Cricket Club, Tomás Hogg, recibió las reglas del juego de fútbol que se habían adoptado en Londres. El envío se lo hizo el director del periódico The Standard. Thomas Hogg, su hermano James y William Heald fundaron el 9 de mayo de 1867 el Buenos Aires Football Club en una reunión llevada a cabo en la calle Del Temple 38 (hoy Viamonte). El 20 de junio de 1867 se jugó el primer partido en la Argentina, con dos equipos de ocho jugadores identificados con gorros blancos y rojos. Algunos de los integrantes de esos planteles no se presentaron por temor al ridículo de aparecer con pantalones cortos ante las damas. El partido se jugó en el campo del Buenos Aires Cricket Club, en los bosques de Palermo, más o menos donde hoy se encuentra el Planetario. Un monolito recuerda ese trascendental hecho.

Un Escoces pionero

En 1882 llegó al país Alexander Watson Hutton, nombrado director del Saint Andrew’s Scotch School, la escuela privada más antigua del país, que fue quien le dio forma al primer equipo argentino de fútbol, el English High School, tiempo después el increíble Alumni. Watson Hutton nació en Glasgow, Escocia, el 10 de junio de 1853. Quedó huérfano desde muy temprana edad e inició su educación en el Daniel Stewart’s Hospital, para continuar luego en la Universidad de Edimburgo, donde se graduó con honores con el título de Master of Arts. Comenzó su carrera de educador en 1872 en el West End Academy for Girls y en el George Washington College de Edimburgo. En 1880, entre un buen número de candidatos, fue seleccionado para cumplir las tareas de Rector del Saint Andrew’s School de Buenos Aires.

Aparte de ello, Watson Hutton decidió viajar a la Argentina por la temprana muerte de sus hermanos a causa de la tuberculosis y por consejo de los médicos que los atendieron, que estimaban que el clima de Sudamérica le resultaría mucho más beneficioso para su salud. El educador llegó a Buenos Aires el 25 de febrero de 1882 en compañía de Margarita Budge, docente asimismo del George Watson’s College y profesora principal del Saint Andrew’s Scotch School.

El 27 de marzo de 1885 Watson Hutton se casó con Margarita Budge en la Iglesia Presbiteriana San Andrés, sita en Perú 352. La ceremonia la llevó a cabo el reverendo James Smith, quien también tuvo a su cargo el bautismo de sus tres hijos: Arnold Pencliffe, Edith y Mabel. En 1893 falleció Margarita Budge y nueve años después Watson Hutton contrajo segundas nupcias con Catherine Waters, hija de Alexandrina Waters, en cuya casa se había hospedado en sus épocas de estudiante en la Universidad de Edimburgo. En este segundo matrimonio no hubo descendencia, pero la mujer fue una verdadera madre para los tres hijos del anterior enlace de Watson Hutton.

En 1910 se retiró del cargo de rector del Buenos Aires English High School, que para ese entonces contaba con más de 700 alumnos. Alexander Watson Hutton falleció en Buenos Aires el 9 de marzo de 1936 y sus restos descansan en el Cementerio Británico de la Chacarita.

El English High School

Como ya dijimos, el 3 de octubre de 1898 se fundó el Club Atlético English High School, con alumnos y ex alumnos de la entidad, y ya había sido adquirido el predio en Coghlan que sería el campo de juego del CAEHS. Entre los alumnos que formaban parte del nuevo club se encontraban Jorge, Tomás, Ernesto y Eliseo Brown, Armando Coste, Arnoldo Watson Hutton (hijo de Alejandro), Walter Buchanan y otros que pasarían a la consideración de la masa futbolística.

En 1900 el CAEHS intervino en el campeonato de fútbol de la Argentine Association Football League, en el que sólo participaron cuatro equipos: Belgrano Athletic Club, English High School, Lomas Athletic Club y el Quilmes Athletic Club (sí, el Quilmes de hoy). Se disputaron seis partidos y el torneo lo ganó el English High School, invicto, con cinco triunfos y un empate, obteniendo 18 goles a favor y sólo tres en contra. Ese año jugaría los únicos tres partidos que disputó en la cancha de Coghlan: fueron dos triunfos y un empate.

En 1901 se llevó a cabo otro campeonato de la misma liga, pero por una disposición de ésta, presidida por Francisco Chevallier Boutell, los clubes con nombres de institutos educacionales debían cambiarlos a fin de evitar publicidad de los colegios que representaban. Un jugador, Carlos Bowers, propuso el nombre de “Alumni” luego de recordar la impresión que le habían causado en su viaje por los Estados Unidos las obras realizadas por las “alumni associations”, centros de ex alumnos de enseñanza. Fue inmediatamente aceptado y se mantuvieron los colores que llevaba el CAEHS: rojo y blanco a bastones verticales.

Alumni obtuvo la primera victoria frente a un equipo extranjero el 24 de junio de 1906, al vencer a la Selección de Sudáfrica por 1 a 0. En las gradas había 12.000 personas que estallaron de emoción cuando Alfredo Brown, luego de una gran “apilada” del wing derecho Gotloob Weis (familiar de la famosa tenista Mary Terán de Weis), quedó solo frente al arquero rival y, después de un amague de siglos, definió con un zurdazo bajo y cruzado. El presidente José Figueroa Alcorta entró a la cancha para saludar a los jugadores y momentáneamente detuvo el partido. Fue la base de los primeros conjuntos nacionales albicelestes en los encuentros de índole internacional. Nunca más oportuno este recuerdo en un año mundialista y a un siglo exacto de esa hazaña.

Desde 1900 hasta 1911, año de su disolución, Alumni ganó 10 de los 12 campeonatos argentinos que se disputaron (1900, 1901, 1902, 1903, 1905, 1906, 1907, 1909, 1910 y 1911). En 1904 y 1908 fue subcampeón, detrás del Belgrano Athletic Club.

La primitiva AFA

Me referiré ahora a un detalle importante en la constitución del fútbol argentino. Tras algunas averiguaciones realizadas en bibliotecas y comentarios formulados con admirable rigor histórico por la señora Estela de Rueda comprobé que en 1891 ya existía en Buenos Aires una liga profesional de este deporte: la Association Argentine Football League, que debido a diversas circunstancias del momento tuvo corta vida: desapareció en 1892. No obstante, había organizado el campeonato de 1891 obtenido por el Saint Andrew’s School.

Alexander Watson Hutton aprovechó la experiencia dejada por la Liga de 1891. En primer término, consiguió la colaboración de Alec Lamont, futbolista, crítico y comentarista deportivo, que a pedido del hábil escocés redactó un proyecto de reglamento por el cual se instituía un campeonato de una sola división. Los clubes intervinientes debían jugar tres partidos, uno en su propia cancha, el otro en la del adversario y el tercero en uno de los mismos clubes, previo sorteo, y se fijó una inscripción en el campeonato con una cuota de cincuenta pesos. El 21 de febrero de 1893, en una casa de la calle Venezuela 1230, se formó el primer consejo directivo de The Argentine Association Football League, antecedente histórico y único de la Asociación del Fútbol Argentino. Watson Hutton presidió el organismo con sabia orientación y ponderable celo, como dirigía su propio colegio.

Un detalle curioso: la primera pelota de fútbol la introdujo William Waters, hijo de Alexandrina Waters y hermano de Elizabeth, la segunda esposa de Watson Hutton, que cumplía funciones en el colegio como profesor de Educación Física. La trajo de Inglaterra y en la Aduana de Buenos Aires no supieron a ciencia cierta de qué se trataba, pues venía desinflada y doblada como si fuera una gorra. Y así pasó por allí.La hora del adiós

Comentando la historia de Alumni, Rueda historió la constitución de este famoso equipo con la familia Brown, integrado por Diego Brown y su esposa, Elisa Gibson, padres de los célebres jugadores que actuaron en el legendario “team”. Tuvieron 14 hijos, once varones y tres mujeres. Quienes actuaron en Alumni fueron Jorge, Carlos, Tomás, Ernesto, Alfredo, Eliseo y Juan. Ernesto fue el único que actuó en todas las temporadas, desde 1900 a 1911. Todos fueron importantes figuras y excelentes deportistas, con una exacta comprensión de las cualidades que caracterizan al jugador amateur puro, el que conoce a fondo las reglas del “fair play”.

En 1905 Alumni incorporó José Buruca Laforia, que cumplió la función de arquero. Era uno de los mejores del momento. Otro arquero ingresó al club en 1911, Emilio Bolinches, y fue un digno heredero del puesto que había ocupado Buruca Laforia. Asimismo entró al equipo Carlos Lett, que ocupara el lugar de wing izquierdo. En 1911 Alumni se adjudicó el campeonato cuando el fútbol entraba en una nueva etapa: nuevos equipos -todos con ansias de derribarlo- y un aumento de la competitividad, que traía aparejada mayor aspereza en el juego. Comenzaba un profesionalismo que se insinuaba lentamente y una necesidad de crecer que impulsaba a las instituciones a mejorar notoriamente su constitución.

Alumni no estaba convenientemente preparado. No era un club que renovaba sus filas con jugadores de otros equipos, ya que sus integrantes provenían del English High School, y el panorama del momento apuntaba a preparar jugadores que se dedicaban exclusivamente al deporte. Por otro lado, la cancha de Coghlan fue quedando chica para atraer un fútbol cada vez más importante y el club se vio obligado a alquilar otros campos de juego, como el de la Sociedad Hípica Argentina, Lanús o Ferrocarril Oeste, que sin duda originaban importantes erogaciones. Desde un principio Alumni destinaba sus recaudaciones para obras de beneficencia: el Hospital Británico de Buenos Aires fue el principal testigo de ello.

Es muy posible que estas fueran las causas de su desaparición del fútbol nacional. Como los grandes, dice Jorge Iwanczuk en su libro Historia del fútbol amateur en la Argentina, se retiraba con la gloria a cuestas. Otro mérito que lo elevaría al sitial del que ya nadie podría desplazarlo es que le bastaron apenas once años para consagrarse.

En 1900 el diario The Buenos Aires Herald instituyó un concurso para definir al equipo más popular del momento entre sus lectores -que debían enviar un cupón- y el 1 de agosto de ese año se dio a conocer el resultado: el English High School, que por entonces jugaba en Coghlan, se impuso con 6.942 votos, el doble de lo recibido por Quilmes y Belgrano Athletic.

El 19 de diciembre de 1950 se estrenó en Buenos Aires una película titulada Escuela de Campeones, que trata de la historia de Alumni. Fue dirigida por Ralph Pappier, sobre un guión de Homero Manzi y Carlos Alberto Orlando, e interpretada por George Rigaud (Alexander Watson Hutton), Silvana Roth, Pedro Quartucci, Héctor Coire, Enrique Muiño, Marcos Zucker y otras figuras del cine nacional.

Alumni fue el primer “dream team” de nuestro país. Un espejo de comienzos del siglo XX, el símbolo de una Argentina que murió y de otra que sigue viva gracias a la pasión por el fútbol.

BIBLIOGRAFIA

Escobar Bavio, Ernesto. Alumni. Cuna de campeones y escuela de hidalguía. Bs. As., Editorial Difusión, 1951, 332 p., ilus.

Iwanczuk, Jorge. Historia del fútbol amateur en la Argentina. Bs. As., Distribuidora Historiales, 1992, 398 p., ils.

Páginas de Internet:

Buenos Aires English High School